
Iniciado por
Ciclón
Porque Jesús es un farsante:
Ya te enseñé: Los Judíos rechazaron a Jesús porque los Judíos conocían sus sagradas escrituras donde dice:
Isaías 7:14
Reina-Valera 1960
14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Bueno vamos a ver si nos entendemos
no has dicho la razón por la cual rechazaron a Jesús
solo me citas
(Isaías 7:14) Por lo tanto, Jehová mismo les dará esta señal.
¡Miren! La joven quedará embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará Emmanuel.
Entonces, lo que me quieres decir es que
lo rechazaron por que no se llamaba Emanuel.
Me temo que
Esa no es la razon
Pese a la avalancha de pruebas que señalaban a Jesús como el Mesías,
la mayoría de las personas que lo vieron y escucharon jamás creyeron en él.
Es triste decirlo, pero hasta algunos de sus seguidores acabaron dándole la espalda.
¿Qué les pasó?
¿Por qué no se dejaron convencer por las pruebas?.......
Bueno, para el tiempo en que Jesús nació,
la gente aguardaba con anhelo la llegada del Mesías.
En general, la gente se imaginaba que el Mesías
los libraría del yugo romano y restauraría el reino de Israel.
En vez de fomentar la violencia, motivó a la gente a amar a sus enemigos
y obedecer a las autoridades (Mateo 5:41-44).
Además, puesto que su reino no sería “parte de este mundo”,
jamás permitió que los judíos lo hicieran rey (Juan 6:15; 18:36).
Aun así, a muchos se les hizo muy difícil dejar atrás sus ideas preconcebidas sobre el Mesías.
Los apóstoles también tenían una idea equivocada de lo que lograría el Mesías.
La actitud que adoptaron los maestros religiosos creó un ambiente hostil para los seguidores de Jesús.
De hecho, los guías religiosos habían decretado que quien aceptara
a Jesús como el Mesías tendría que ser “expulsado de la sinagoga”,
un castigo que suponía el rechazo de la sociedad (Juan 9:22).
las ideas preconcebidas, la presión social y la amenaza de ser perseguidos
impidieron que muchas personas del siglo primero pusieran fe en Jesús.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)