Los mandamientos misericordiosos de Jesucristo han sido silenciados, ignorados y ahogados por las falsas religiones. Y los que se hacen pasar por cristianos sin serlo, y por haber despreciado el amor y el respeto que se le debe a los mandamientos de Jesucristo, por eso ha venido la corrupción al mundo. Y por causa de la corrupción del mundo, por eso vienen las plagas y los desastres profetizados.