Dios entregó su Ley al pueblo de Israel en tiempos de Moisés. Pero pasados los años los escribas judíos cambiaron la Ley y la aumentaron con muchos preceptos y tradiciones de hombres. Entonces, Dios se hizo hombre y, en su misericordia, volvió a enseñar al mundo los verdaderos mandamientos de Dios. Pero los judíos, celosos y fanáticos de las leyes del viejo testamento judío, persiguieron a muerte a Jesús hasta que mandaron que le crucificaran.

Y esto es lo que ocurrió y lo que enseña el Evangelio.