Hubo un tiempo en el que los familiares de Jesús
pensaban que había perdido la razón (Mar. 3:21).
No obstante, más tarde se hicieron creyentes (Hech. 1:14).
Si sus primeros intentos de predicar la verdad a sus parientes no son bien recibidos, no se rinda.
Jesús trato a los que no eran fariseos con amor y misericordia
hazle a los demás lo que quieres que te hagan a ti
Si te dan una bofetada
pon la otra mejilla
Jesús no desprecio a las personas
las enseño, y no puedes hacer discípulas insultando a las personas
hay que hablarles agradablemente
LAS Escrituras nos exhortan a
‘honrar a hombres de toda clase’
y a ‘no hablar perjudicialmente de nadie’ (1 Ped. 2:17; Tito 3:2).
La Biblia nos insta a explicar la razón de nuestra esperanza
“con genio apacible y profundo respeto” (1 Ped. 3:15).
De modo que aunque percibamos enseguida
los puntos débiles de las opiniones de nuestro interlocutor,
¿es prudente rebatirlas de manera que hiera su dignidad?
¿No sería mejor escuchar con paciencia,
quizá preguntarle por qué piensa de esa manera,
tomar en consideración sus sentimientos
y razonar con él basándonos en las Escrituras?
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)