Eso dices tú; pero miserablemente te han engañado haciéndote creer eso ... Esa idea no la inventaste tú ; es viejísima, hasta más vieja que tú ... ni tampoco la puedes demostrar porque esos que la inventaron tampoco la pueden demostrar porque se la inventaron y luego a tí y a otros infelices inocentes, así como tú, se la metieron en el cerebro.