Jehová le dio a Israel la Ley por medio de Moisés en el desierto de Sinaí

la ley de Jehova Dios
fue dada SOLO A LOS JUDÍOS
el pacto fue con SOLO LOS JUDIOS


Dios dice:Porque tú eres un pueblo santo
para Jehová tu Dios,
y Jehová tu Dios te ha escogido
de entre todos los pueblos
que hay sobre la tierra
para que seas su pueblo, su propiedad especial.


Se dio validez al pacto con la sangre de toros y cabras.
El pueblo presentó ofrendas de comunión
y escuchó la lectura del libro del pacto,
después de lo cual concordaron en obedecer todo
lo que Jehová había hablado.
Muchas de las leyes patriarcales anteriores
se incorporaron en la Ley dada por mediación de Moisés.
(Éx 24:3-8; Heb 9:15-21

los judíos normalmente consideraban
que todas las Escrituras Hebreas se componían de tres secciones:
“la ley de Moisés”, “los Profetas” y “los Salmos”. (Lu 24:44.)

Asimismo, en Israel también eran obligatorios
los mandatos que transmitían los profetas.

En la Ley se reconocía a Jehová como Soberano absoluto
y también como Rey de una manera especial.

Por consiguiente, puesto que Jehová era Dios y Rey de Israel,
la desobediencia a la Ley era una ofensa religiosa y un delito
de lesa majestad, es decir, una afrenta contra el Cabeza del Estado:
el Rey Jehová. Se dijo de David, de Salomón
y de los sucesores al trono de Judá que se sentaban en el
“trono de Jehová”. (1Cr 29:23.)

Los reyes humanos y los gobernantes de Israel
estaban bajo la Ley, y aquellos que se volvían déspotas,
eran violadores de la Ley y tenían que rendir cuentas a Dios. (1Sa 15:22,*23.)

Los israelitas carnales tenían que mantenerse
escrupulosamente separados de las inmundas
prácticas religiosas de otras naciones.
Jehová, hablando mediante Moisés, dijo a Israel:
“Cuídate para que no celebres un pacto con los habitantes
de la tierra a la cual vas,
por temor de que resulte ser un lazo en medio de ti.
Pero los altares de ellos ustedes los han de demoler,
y sus columnas sagradas [usadas con relación a repugnante adoración sexual]
las han de hacer añicos, y sus postes sagrados los han de cortar.
Pues no debes postrarte ante otro dios,
porque Jehová, cuyo nombre es Celoso,
él es un Dios celoso [o: “un Dios que exige devoción exclusiva”,
nota de la Biblia con Referencias (Traducción del Nuevo Mundo)];
por temor de que celebres un pacto
con los habitantes de la tierra, puesto que ellos ciertamente
tendrán ayuntamiento inmoral
con sus dioses y harán sacrificios a sus dioses”. (Éxodo 34:12-15.)


Deuteronomio 7:6-8
Porque tú eres un pueblo santo
para Jehová tu Dios,
y Jehová tu Dios te ha escogido
de entre todos los pueblos
que hay sobre la tierra
para que seas su pueblo, su propiedad especial.

7 ”Jehová les mostró cariño y los escogió
no*porque fueran el más numeroso de todos los pueblos;
al contrario, eran el más pequeño de todos los pueblos.
8 Más bien, fue por el amor que Jehová les tuvo
y por cumplir el juramento
que les había hecho a sus antepasados.
Por eso Jehová
los sacó con mano poderosa
para rescatarlos de la tierra donde eran esclavos,
del poder del faraón, el rey de Egipto