Leída detenidamente la última parte de los evangelios, y viendo el comportamiento que tuvieron los discípulos de Jesús, hay evidencias de que lo narrado en ellos se ha magnificado en exceso.
Unas personas que estuvieron tres años con Jesús; que fueron testigos directos de todas sus supuestas maravillas, milagros, curaciones y resurrecciones; a los que Jesús dijo que tenía poder para hacer estas cosas porque él era el Hijo de Dios; que tenía que morir, pero resucitaría a los tres días, actuaron como si nada de eso hubiera sucedido.
Huyeron. Se ocultaron. Juraron que no conocían al tal Jesús.
“[…] Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron”. (Mateo 26:56)
“Entonces, dejándole, todos sus discípulos huyeron.”
(Marcos 14:50)
“Entonces él comenzó a maldecir y a jurar, diciendo: ¡No conozco al hombre! Y en seguida cantó el gallo”. (Mateo 26:74)
Ningún conocido de Jesús esperaba que resucitara (a pesar de que, según los evangelios, él lo había anunciado varias veces).
“Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban.” (Mateo 28:17)
“Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creyeron”. (Lucas 24:11)
“Y ellos, cuando oyeron que vivía y que había sido visto por ella, no lo creyeron. 12 Pero después se apareció en otra forma a dos de ellos que iban caminando, yendo al campo. 13 Y ellos fueron y lo hicieron saber a los otros, pero ni aun a ellos les creyeron.” (Marcos 16:11-13)
"Y EL primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana al sepulcro, siendo aún oscuro; y vio quitada la piedra del sepulcro. 2 Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto". (Juan 20:1-2)
Si consideramos las palabras de unos discípulos, o Jesús enseñaba muy mal, o los discípulos eran duros de mollera: “Mas nosotros esperábamos que él era el que iba a redimir a Israel;” (Lucas 24:21). También podía suceder que fuera eso lo que daba a entender Jesús en sus sermones. Recordemos que fue ajusticiado por sedición.
Resumiendo: Quizás no fueron tantos los milagros, ni las curaciones, ni las masas de gente que le seguían. Ahora tiene explicación que cuando Pilato dio a elegir entre Jesús y Barrabás, el pueblo eligiera a Barrabás (no existían tales masas de seguidores).
Es evidente que la historia real de Jesús debió de ser muy distinta a como la narran los evangelistas.
La Verdad nos hará libres.