
Iniciado por
ELB
Falso, pecamos porque elegimos hacerlo y no porque se lleve en la sangre.

Es verdad, pecamos por que elegimos hacerlo
pero el impulso interno que nos mueve a lo malo
¿No te has dado cuenta que siempre esta alli?
Es como uno se esos carritos en el supermercado
que tiene una rueda mala
y siempre te lleva a ese lado ,
desviándote de donde deseas ir
Tienes que fajarte con el dichoso carro
para controlarlo, algo similar nos pasa a todos
los que deseamos hacer la voluntad de Jehova
Ese es el pecado
Pero el origen del pecado fue en el cielo
cuando un ángel se rebelo contra Jehova Dios
y desvió engaño a Eva, ella desobedeció
por que eligió hacerlo
no tenia ninguna ruedita del carrito que la desviara
ella era perfecta, y podía fácilmente elegir lo que es correcto
A nosotros, nos cuesta mucho mas trabajo
como nos relata Pablo..
Respecto a su propia situación como humano pecaminoso,
el apóstol Pablo escribió
“Yo soy carnal, vendido bajo el pecado.
Porque lo bueno que deseo no lo hago,
mas lo malo que no deseo es lo que practico.
Verdaderamente me deleito en la ley de Dios
conforme al hombre que soy por dentro,
pero contemplo en mis miembros otra ley
que guerrea contra la ley de mi mente
y que me conduce cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
¡Hombre desdichado que soy!”. (Rom. 7:14, 19,*22-24.)
Por haber heredado de Adán el pecado,
en la actualidad los humanos no pueden disfrutar de lleno
de la vida como Dios se lo propuso en el principio.
►Romanos 8:20 declara que, como resultado del juicio divino
después del pecado de Adán,
“la creación [la humanidad] fue sujetada a futilidad”.
Ademas , la escritura cristiana inspirada no deja ninguna duda
dice clarito que el pecado lo heredamos de ADAN
►(Romanos 5:12) Así pues, por medio de un solo hombre,
el pecado entró en el mundo
y por medio del pecado entró la muerte,
y así fue como la muerte se extendió a todos los hombres,
porque todos habían pecado...
►►(1 Corintios 15:21)
Como la muerte vino mediante un hombre,
la resurrección de los muertos también viene mediante un hombre.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)