¿Deben ser pobres los cristianos?


EN CIERTA ocasión, Jesús le dijo a un joven gobernante rico
que vendiera todas sus pertenencias e hiciera dádivas
a los pobres. Cuenta el relato que, abatido por
estas palabras, el joven se fue contristado “porque
tenía muchas posesiones”. Entonces,
Jesús dijo a sus discípulos: “¡Cuán difícil les será
a los que tienen dinero entrar en el reino de Dios!”.
Y añadió: “Más fácil es que un camello pase por el
ojo de una aguja que el que un rico entre
en el reino de Dios” (Marcos 10:21-23; Mateo 19:24).


¿Qué quiso decir Jesús?
¿Son incompatibles las riquezas y la adoración verdadera?
¿Deben los cristianos acaudalados sentirse
culpables por tener dinero?
¿Espera Dios que los cristianos lleven una vida austera?