
Iniciado por
KIMO
Pero viene la hora —de hecho, ha llegado ya—
en que los auténticos adoradores del Padre
lo adorarán con espíritu y con verdad.
Porque el Padre sin duda está buscando a personas así
para que lo adoren.
Dios es un espíritu, y los que lo adoran tienen que adorarlo con espíritu y con verdad”
Durante muchos siglos, el impresionante templo de Jerusalén
había sido el centro de adoración de los judíos.
Viajaban allí tres veces al año
para hacer sacrificios a su Dios, Jehová (Éxodo 23:14-17).
Sin embargo, Jesús afirmó que todo aquello
iba a cambiar, que los verdaderos
siervos de Dios lo adorarían “con espíritu y con verdad”.