Aunque la gente solo piensa en una cosa cuando alguien habla de "vender el alma al diablo", esa expresión no se limita a eso que la gente piensa. La misma expresión significa practicar cosas que son perversas con el fin de adquirir alguna ganancia material.
En la Biblia podemos ver dos personas que hicieron eso:
1) Balaam era un profeta de Dios. El rey de Moab, Balac, que era un adorador de Baal, lo contrató para que maldijera al pueblo de Israel y poder vencerlos en batalla, y le dijo que le iba a dar muchas riquezas por hacer eso. Balaam le dijo que los tentara con las mujeres moabitas para hacerlos caer en pecado y así Dios los castigaría. Balaam lo hizo por la ganancia (Núm. 22-24).
2) Judas vendió a Jesucristo a sus enemigos judíos por unas cuantas monedas de plata. Al final le remordió tanto la conciencia que se suicidó. De qué le sirvió su amor al dinero?
Hoy mucha gente hace lo mismo. Hay inventores de sectas que solo lo consideran un negocio, y personas que se dedican a denostar a los Testigos porque les pagan para eso. Estas cosas son también "vender el alma al diablo".
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.