
Iniciado por
misericordia
Hola Kimo. Estas leyes del ojo por ojo y diente por diente estaban escritas en las leyes del viejo testamento, leyes que Jesucristo abolió porque solo eran preceptos de hombres, pues Jesucristo así dijo:
"Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra...... ". (Mateo 5:...)
"Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos...." (Mateo 5...)
Jesucristo dejó abolidas estas leyes del viejo testamento que mandan ojo por ojo y diente por diente aborrecer y matar a los enemigos..., y nos manda volver la otra mejilla y que amemos a nuestros enemigos. Y estos mandamientos entregados por Jesucristo son los mandamientos que Dios había entregado desde el principio, pues Jesucristo es Dios, que vino a enseñarnos los verdaderos mandamientos de Dios.
Es verdad que Jesus abolio las leyes del viejo pacto
estamos bajo el nuevo pacto
El mandato de la ley decia
“No debes tomar venganza
ni tener rencor contra los hijos de tu pueblo”
(Levítico 19:18).
Ojo por ojo no es Venganza y matanza
Entonces ¿qué significan las palabras de Éxodo?
Siempre es bueno aprender cosas nuevas
Éxodo 21:22 presenta una situación en la que dos hombres
están peleando y uno de ellos golpea a una mujer embarazada
y le provoca el parto. Si la madre y el bebé sobrevivían,
al esposo no se le permitía desquitarse.
Más bien, al culpable tenía que
“imponérsele el pago de daños
conforme a lo que le [impusiera]
el dueño de la mujer;
y él [tenía] que darlo por medio
de los jueces”.
Es decir, los jueces
harían que el hombre pagara
una multa al esposo.
Si la mujer o el niño morían,
entonces los jueces se encargarían
de que se ejecutara al responsable.
En este caso era el tribunal
y no la víctima el que aplicaba la regla de “alma por alma,
ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21:23,24)........
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)