
Iniciado por
Roberto0
kimo
Para algunas personas, estas palabras demuestran
claramente que la venganza cuenta con el apoyo de Dios.
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Que personas?...será personas como tú que no conocen el Evangelio, pues los que conocen el Evangelio saben la diferencia entre verdadero y falso.
Dios mandó...NO MATARÁS.
Algunas personas como tu amiga
Fue elizabet quien lo dijo
por eso le respondí que
Para algunas personas, estas palabras demuestran
claramente que la venganza cuenta con el apoyo de Dios.
lo de ojo por ojo y le parece
claramente que la venganza
cuenta con el apoyo de Dios
Pero esta opinión choca con el siguiente mandamiento divino:
“No debes tomar venganza
ni tener rencor contra los hijos de tu pueblo”
(Levítico 19:18).
Entonces, ¿qué significan las palabras de Éxodo?
Éxodo 21:22 presenta una situación en la que dos hombres
están peleando y uno de ellos golpea a una mujer embarazada
y le provoca el parto. Si la madre y el bebé sobrevivían,
al esposo no se le permitía desquitarse.
Más bien, al culpable tenía que “imponérsele el pago de daños
conforme a lo que le [impusiera] el dueño de la mujer;
y él [tenía] que darlo por medio de los jueces”.
Es decir, los jueces harían que el hombre pagara
una multa al esposo. Si la mujer o el niño morían,
entonces los jueces se encargarían
de que se ejecutara al responsable.
En este caso era el tribunal
y no la víctima el que aplicaba la regla de “alma por alma,
ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21:23,*24).
Esta regla les recordaba a los jueces que
el castigo no debía ser ni demasiado blando ni excesivo.
El biblista Richard Elliott Friedman declaró:
“Al parecer, el principio básico era que el castigo
debía corresponder a la gravedad del delito y no superarlo”.
Entonces,
¿de dónde salió la idea de que la Ley de Dios permitía la venganza?
Son interesantes las palabras de Jesús
que leemos en Mateo 5:38, 39:
“Oyeron ustedes que se dijo:
‘Ojo por ojo y diente por diente’. Sin embargo,
yo les digo: No resistan al que es inicuo; antes bien,
al que te dé una bofetada en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra”. Parece que algunos maestros
religiosos de los días de Jesús habían incluido la llamada
ley del talión, o del ojo por ojo, en su tradición oral.
Y así autorizaron la venganza personal.
En cambio, Jesús mostró con claridad que
estas enseñanzas no se basaban en la Ley que Dios
les dio a los israelitas.
Última edición por KIMO; 20-may.-2020 a las 19:40
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)