Todos los creyentes están convencidos de que su religión es la verdadera.
No se dan cuenta que esa religión en la que creen, no procede de una búsqueda personal de Dios, si no de la que le impusieron cuando nació, por razones de familia y lugar de nacimiento.
Podría darse el caso de que, efectivamente, exista un Dios, pero completamente distinto al contemplado por las diferentes religiones. Por lo que las teologías, liturgias, cultos y devociones al uso no sirvan para nada.
En todo caso, el usar la razón para buscar a Dios, lo consideraría positivo ese hipotético Dios; aunque, en esa búsqueda, se llegara a ser ateo. Pienso
La Verdad nos hará libres.