(Apocalipsis 1:4) De Juan a las siete congregaciones
que están en la provincia de Asia:
Que reciban bondad inmerecida y paz de parte de
“aquel que es y que era y que viene”,
de parte de los siete espíritus que están delante de su trono
(Apocalipsis 5:6) En medio del trono
y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos,
vi de pie un cordero que parecía haber sido sacrificado.
Tenía siete cuernos y siete ojos.
(Los ojos representan los siete espíritus de Dios
que han sido enviados por toda la tierra).
En Revelación 1:4 se hace referencia a los “siete espíritus”
de Dios que están delante de su trono,
y después se dan siete mensajes,
cada uno de los cuales concluye con la exhortación
de “[oír] lo que el espíritu dice a las congregaciones”.
(Rev 2:7, 11, 17,*29; 3:6, 13,*22.)
Estos mensajes contienen declaraciones de juicio
que invitan a un examen de conciencia y promesas
de recompensa por la fidelidad. Se dice que el Hijo
de Dios tiene estos “siete espíritus de Dios” (Rev 3:1),
y se dice que son “siete lámparas de fuego” (Rev 4:5)
y también siete ojos del Cordero que había sido degollado,
“los cuales ojos significan los siete espíritus de Dios
que han sido enviados por toda la tierra”. (Rev 5:6.)
Como el número siete se utiliza para representar
lo completo en otros textos proféticos , estos siete espíritus
deben simbolizar la completa capacidad activa de observar,
discernir o detectar que posee el glorificado Jesucristo,
el Cordero de Dios, y que le permite inspeccionar toda la Tierra.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)