2) Heb.9:14 ¿cuánto más la sangre del Cristo, que
por un espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, limpiará nuestra conciencia de obras muertas para que rindamos servicio sagrado a[l] Dios vivo?
Se ofreció a sí mismo cuando presentó el valor de su carne sacrificada a Dios ... siendo un espíritu en ese momento.
