Aunque fue Jesucristo quien enseñó a sus seguidores a ver a Jehová como Padre real, los judíos ya sabían eso. Sin embargo, los judíos dejaron de sentir la paternidad de Jehová al punto que ni lo mencionaban por nombre; lo suyo se convirtió en un fariseismo duro, basados en la paternidad de Abrahán, algo que ni siquiera eran los único que tenían, pues los ismaelitas y tantos más a sus alrededores también eran descendientes carnales de Abrahán.
Jesús insistió en ese asunto porque les enseñó a sus discípulos a ver a Jehová como una persona real, y no como un Dios lejano del que solo se hablaba en sus documentos. Además, Jesús mostró que todos sus hermanos ungidos tendrían la misma afiliación con su propio Padre. Quien no sepa quién es el Padre, no puede creer que alguna vez pueda ser hijo de Dios ... expresión que tanto se atribuyen los trinitarios de manera tan equivocada.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.