Según ELB, el espíritu de los humanos que sale de ellos cuando mueren sale vivito y coleando.


Según ELB, a esos espíritus que salen vivos de los humanos se les resucita dándoseles un cuerpo espiritual.


Según la Biblia nada sale vivo de un humano que muere.


Según la lógica: si el espíritu de los humanos salieran vivos cuando mueren serían espíritus como los ángeles y Dios, y no necesitarían nada más para vivir en el mundo de los espíritus. La resurrección sería innecesaria.


Lo que sucede es que ELB sigue creyendo en espíritus vivos de personas muertas, porque aun no entiende lo que es el hecho de que el espíritu en los humanos no es un ser aparte de lo que somos, sino la fuerza que nos mantiene vivos. En la visión de Eze. 37 no se meten espíritus vivos en los cuerpos formados para que esos espíritus vivan como humanos, sino que se sopla energía de vida para que esos cuerpos vivan.


Es el colmo: la creencia de ELB es una reencarnación de espíritus en cuerpos espirituales.