Aunque muchas personas de este mundo nos desprecien, para Jehová somos de mucho valor, por nuestra labor de predicación que hacemos:

publicamos buenas noticias y no somos periodistas;
defendemos la verdad y no somos abogados;
salvamos vidas sin ser médicos;
enseñamos sin ser profesores;
escuchamos y consolamos y no somos sicólogos.

Para Jehová Dios valemos mucho, y también para Su Hijo Jesucristo:

Rev. 2:9 ‘Conozco tu tribulación y pobreza —pero eres rico— y la blasfemia por parte de los que dicen que ellos mismos son judíos, y sin embargo no lo son, sino que son una sinagoga de Satanás. 10 No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente, y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte, y yo te daré la corona de la vida. 11 El que tenga oído, oiga lo que el espíritu dice a las congregaciones: El que venza, de ninguna manera recibirá daño de la muerte segunda’.