"¿Qué haces? preguntó un sabio a un niño, que incansablemente caminaba hacia el mar con su baldecito,
y luego retornaba al lugar donde había cavado un hoyo, donde vaciaba el agua del recogida.
Ésto lo decía el sabio mientras meditaba sobre el misterio de la trinidad.
"Vácio el mar en este hoyito, que he cavado para eso", replicó el niño.
"¿Y piensas que podrás vaciar ese enorme océano en ese hoyito que has cavado para ello?", le replicó el sabio
"y tú piensas que el enorme misterio de la trinidad cabe en tu pequeña cabecitas", sentenció el infante.
-- Esa historia me la dijo un cura en el seminario, cuando yo cuestioné el "Dogma" de la trinidad.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.