Cita Iniciado por Elisabet* Ver Mensaje

Los que queremos ser fieles a lo que Jesús enseñó no leemos solo cuatro libros de las Escrituras, sino que examinamos todo a la luz del Evangelio. Y comprendemos que las Escrituras que coinciden con el Evangelio son verdaderas pero las que contradicen al Evangelio no son verdaderas. Y en las cartas se justifica que los poderosos usen la espada para herir y matar, cosa que es totalmente contraria a lo que Jesús enseña el Evangelio, que manda amor, misericordia y perdón.

Trata de decirle eso a la policia
que tu obedeces las leyes que tu estimas
que son obedecidas y las que no..

Jesus dijo que el ayudante que el recibiría de su padre
lo derramaria sobre sus discípulos.


Este espíritu los ayudará a comprender cosas que ellos
no habían entendido


Hijo mío, si aceptas mis palabras
y atesoras mis mandamientos
2 haciendo que tus oídos estén atentos a la sabiduría
y que tu corazón se incline al discernimiento,
3 si además pides a gritos entendimiento
y alzas la voz para conseguir discernimiento,
4 si sigues buscando esto como si fuera plata
y vas siempre en su búsqueda como si fueran tesoros escondidos,
5 entonces entenderás eltemor de Jehová
y encontrarás el conocimiento de Dios.
6 Porque Jehová es quien da sabiduría;
de su boca vienen conocimiento y discernimiento
.
Proverbios 2

Jesús, el Hijo de Dios, atribuyó el más alto valor
a la palabra de Dios al declarar: “Tu palabra es la verdad
”.

A sus seguidores dijo: “Si permanecen en mi palabra,
verdaderamente son mis discípulos,
y conocerán la verdad, y la verdad los libertará
”.
(Juan 17:17; 8:31,32.)


Ciertamente esta palabra que Jesús recibió de su Padre es poderosa.
Es la palabra de Dios.
Jesús, después de su muerte y resurrección
y tras de ascender a la diestra de Jehová en los cielos,
reveló más de la palabra de su Padre,
incluso una agradable descripción de las bendiciones
de Dios para la humanidad en la Tierra paradisíaca.
Después de eso, Dios dio al apóstol Juan la instrucción:
“Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”.
Todas las palabras de las Escrituras inspiradas son “fieles y verdaderas”,
y traen beneficios inconmensurables a los que las siguen.
(Rev. 21:5.)