Jesús sabía que iba a morir, pero Él no se ofreció en sacrificio porque Él mismo enseñó que Dios no quiere sacrificios cuando recordó las palabras "Misericordia quiero y no sacrificios".
A Jesús le mataron aquellos que no aceptaban los mandamientos que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio, que mandaban a los hombres amar, perdonar y tener misericordia con todos.
Entonces, Jesús no se sacrificó a sí mismo, sino que, para hacernos comprender que el amor, la misericordia y el perdón es lo que Dios quiere y siempre quiso, Jesús dejó que le mataran dándonos su Ejemplo de amor, misericordia y perdón aún en los momentos en que sentía que le hacían tanto daño hasta matarle.
Vosotros enseñáis que Jesucristo murió para quitarnos el pecado de Adán, pero eso no lo enseña el Evangelio, pues el Evangelio enseña que Jesús pagará a cada uno conforme a sus obras, no por lo que hayan hecho sus antepasados.
Además, el Evangelio enseña que Jesús dijo:
Juan 15:22
Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen
excusa por su pecado.
Y es que los hombres no conocían los verdaderos mandamientos de Dios, y por ello eran ciegos hasta que Jesús los enseñó. Por eso el Evangelio enseña que Jesús dijo a los fariseos:
Juan 9:41
" Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece .
Y es que la palabra de Jesús es la que da vista a los ciegos y limpia a los hombres del pecado o error porque Jesús nos vino a librar de seguir muchos mandatos del Antiguo Testamento que habían sido atribuidos a Dios pero solo eran mandatos de hombres, pues Jesús nos enseñó los mandamientos que realmente habían sido dados por Dios.
Pero los mandamientos que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio no los aceptaron los fariseos que querían seguir la ley judía, por eso el pecado o error de los fariseos permanecía en ellos porque no aceptaban como única y verdadera Ley de Dios los mandamientos que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio.





Responder Citando