doonga:
a. "Pues claro que lo entiendo, está más que claro: tú te quedas vivo, y dejas morir a tu hijo. Tan fácil como eso..."
Todavía no lo ha comprendido... La lección es: ¿a usted qué le importa la decisión personal de la persona que no desea ningún tratamiento médico que involucre el uso de sangre, si en primera instancia usted no respeta nuestras creencias...? Usted siga su camino y siga viviendo pues...
b. "Ahora, eso de respetar la conciencia ajena debieses, más bien, hacérselo ver a tus hermanos que tocan mi puerta para preguntar si es que conozco el nombre de dios. Y cuando comienzo a hablar con ellos, se quedan con sonrisas impostadas, y rapidito dicen que están apurados, que se les acabó el tiempo... Y claro, se van apuraditos antes que llegue el armagedón, que está a las puertas..."
La conciencia de todos ellos, al predicarle, está tranquila: la suya no... ¿qué gana con molestarse...?