Ningún banquillo, mi estimado amigo.
La cuestión es fácil, al menos desde mi punto de vista.
La divinidad, como la plantean muchos creyentes, sería un ser con todos esos atributos utilizados para describirla, como la omnipotencia, la omnisciencia, la ommnipresencia, entre otros.
Dada dicha definición, se afirma, luego, que este ser omnipotente es al autor del universo, el creador, gestor, o el vocablo que se atraviese por la mente en ese momento. Además de lo señalado, para muchos creyentes es, además, el juez de los actos de los individuos (nosotros, en este contexto), juez que ejerce su potestad luego de terminado este ciclo de vida biológica del que gozamos los seres vivos en el momento de afirmar lo que señalo.
Pero desafortunadamente, no conocemos, hasta el momento, la real causa del inicio de todo.
Que sea un Dios creador es una alternativa plausible, pero no probable.
Que sea a partir del "vacuo", o de la "nada" es, también plausible, y, hasta el momento, tampoco es una alternativa probable.
Que todo haya existido desde siempre, en una secuencia de expansión y colapso.
También he escuchado la idea de que todo es una gran simulación, pero pienso que esta alternativa más bien se asimila a la primera, donde quien simula sería, precisamente, el Dios.
Las tres alternativas son conceptualmente plausibles.
¿cuál de las tres, entonces, es la válida?
-- puedo afirmar sin temor a equivocarme que no lo sabemos.
nadie lo sabe, y, posiblemente, nunca se sabrá.
Ese es todo el punto.
Hay quienes afirman taxativamente que el asunto es "fue Dios", y para demostrarlo recurren a diversos rollos argumentativos, como lo son las vías de Santo Tomás, o las pruebas de San Agustín, entre los creyentes católicos, u otras pruebas semejantes, como la inexplicabilidad de la complejidad del universo desde el punto de vista probabilístico.
Otros recurren a la innecesidad de un Dios para explicar el universo, basados en proposiciones físicas, como Hawiking, que señala que el balance energético del universo es cero, por lo que no se requieriría de nada para crear un universo.
Otros señalan que tal como este universo pudo haber salido de la nada, pueden haber infinitos universos, en cuyo caso la probabilidad de que uno de ellos sea como el nuestro deja de ser una probabilidad baja, usando la premisa: si lanzas un dado millones de veces, tendrás una alta probabilidad de que, al menos una vez, obtengas un "1", así, si dispones de infinitos universos evolucionando en forma caótica, posiblemente uno de ellos sea como el nuestro. "prueba de ello, agregan, es el nuestro".
De las alternativas presentadas, yo no adhiero a ninguna, porque no tenemos cómo saber cuál es la real.
AHora, si me preguntas que cuál yo encuentro la más razonable, o, la que mejor responde a mis interrogantes, pues te respondo que la postura de Hawking es la que más se acerca a mi manera de ver mi entorno.
Si lo anteriormente descrito corresponde al "agnosticismo", entonces soy agnóstico.
En todo caso, nunca me he considerado un bicho de insectario susceptible a ser clasificado: ningún ser humano lo es.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.