
Iniciado por
Roberto0
El Evangelio me ha enseñado a tener vergüenza.
Parece que no te lo ha enseñado, porque no te da ninguna vergüenza tergiversar las escrituras.
No te da ninguna vergüenza decir que eres católico, cuando no lo eres.
No te da ninguna vergüenza mentir, al decir que eres teólogo.
Qué desvergonzado.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.