Cita Iniciado por Elisabet* Ver Mensaje


Espero que Tomás haya visto lo que le respondí y comprenda su equivocación.

José de Arimatea era un hombre rico que pidió a Pilato que le entregara el cuerpo de Jesús para enterrarle. Lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña.

De no ser por José de Arimatea, Jesús hubiera sido enterrado en la fosa común, entre otros muchos crucificados.

¡Qué cosas tiene la vida!

José de Arimatea pudo hacer esto por Jesús, porque era rico.

Si un mes antes hubiera vendido todas sus riquezas, y las hubiera repartido entre los pobres, él no hubiera podido hacer nada por Jesús; y los pobres beneficiados por el reparto de las riquezas de José de Arimatea, tampoco; porque seguirían siendo pobres, y desconocidos.

Esto demuestra que la vida transcurre al margen de nuestras creencias y de nuestros deseos.

Amigos de Jesús ricos:

Lázaro, al que resucitó.
Marta, hermana de Lázaro.
María, hermana de Lázaro.
Zaqueo, recaudador de impuestos.
Simón, el publicano.
Nicodemo, doctor de la ley.
José de Arimatea, miembro del Sanedrín.
Jairo, a cuya hija había resucitado.

A ninguno de éstos les dijo Jesús que vendiera su hacienda y lo repartiera entre los pobres.

¿Estarán todos en el cielo? ¿Ninguno? ¿Alguno?