al Mesías también se le tendría que llamar incluso por otros nombres.

Por ejemplo, Isaías 9:6 dijo concerniente a él:
“Por nombre se le llamará Maravilloso Consejero,
Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.

Pero al primogénito de María no se le dio ninguno
de estos nombres como nombre personal,
Más bien, todos eran nombres proféticos o títulos
mediante los que se identificaría al Mesías.