Elisabet*:
Ya leí lo que solicitó. Pero...
a. En Juan 14:9, Jesucristo no concluye su declaración con "Luego entonces, Yo y el Padre somos la misma persona".
b. En el versículo siguiente, tampoco Jesucristo dice "El Padre intentó posesionarse de mí, aunque yo prevalecí y, en ese sentido, estoy condicionándolos para que crean que somos la misma persona..."
c. Todavía no demuestra que "Jesucristo haya anulado la Ley Mosaica". Fíjese, por ejemplo en ésto: algunas mujeres que lloraron la muerte del Mesías, observaban el sábado para cuando el Hijo de Dios fue ejecutado y puesto en una tumba (Éxodo 20:8-11; Marcos 16:1). Así pues, ¿por qué no fueron reprendidas por el propio Jesucristo ya resucitado por la violación de este precepto, mismo que, según usted, vino a "abolirlo para sustituirlo por el Evangelio..."?