Así que vayan y aprendan
lo que significan estas palabras:
‘Lo que quiero es compasión, no sacrificios’

los tres villalobos no han aprendido

Mira.....Mateo organiza un gran banquete en su casa. Invita a Jesús, a sus discípulos y a varios antiguos compañeros de trabajo, otros cobradores de impuestos. Estos recaudan los impuestos que impone el gobierno romano, que tanto odia el pueblo judío.

Al ver que Jesús está comiendo con personas de esa clase,
los fariseos, que se creen mejores que los demás,
les preguntan a los discípulos:
“¿Por qué come su maestro con cobradores
de impuestos y pecadores?”(Mateo 9:11).

Como Jesús los oye, les dice:
“Los que están sanos no necesitan un médico,
pero los enfermos sí.

Así que vayan y aprendan lo que significan estas palabras: ‘Lo que quiero es compasión, no sacrificios’. Porque no vine a llamar a justos, sino a pecadores”(Mateo 9:12,13; Oseas 6:6).

Sin duda recordamos que los fariseos del día de Jesús
opinaban que tenían el favor de Dios porque escrupulosamente
pagaban diezmos, hacían los sacrificios requeridos
y se abstenían de trabajo seglar los sábados.

Criticaban a cualquiera que no se elevaba a la altura
de su idea de lo que quería decir obedecer la Ley.

Pero Jesús les dijo: “Si hubieran entendido qué significa esto:
‘Quiero misericordia, y no*sacrificio,’
no*habrían condenado a los inculpables.”

Es verdad, al estar bajo la ley mosaica
se requería que observaran aquellas cosas mencionadas,
pero no al grado de desatender
“los asuntos de más peso de la Ley,”

incluso la misericordia.—Mat. 9:1-13; 12:1-7; 23:23.



Mateo 12:7