Romanos 3:25-26
Nueva Biblia Viva

Dios ofreció a Jesucristo como sacrificio por nuestros pecados.
Cuando creemos esto,
Dios nos perdona todos nuestros pecados


(1 Juan 2:1, 2) Hijitos míos, les escribo estas cosas para que no cometan un pecado. Pero, si alguno comete un pecado, tenemos un ayudante que está junto al Padre: Jesucristo, uno que es justo. 2
Él es un sacrificio de reconciliación
por nuestros pecados,
pero no solo por los nuestros,
sino también por los de todo el mundo
.


(1 Juan 4:10) El amor consiste en esto:
no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y
envió a su Hijo como sacrificio de reconciliación
por nuestros pecados.