Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
Dios mando que para perdón de pecados se derramara sangre

De esa manera se quitaba el pecado
pero Dios no quería eso
quería quitarlo por completo
por eso mando a su hijo
como los sacrificios que se hacían en la ley.

la Ley que en realidad había dado Dios desde siempre y para siempre no mandaba a los hombres hacer sacrificios.

Jesucristo, Dios hecho Hombre, dio su vida por amor a sus hijos para enseñarnos la verdadera Ley de Dios y sus misericordiosos mandamientos y librarnos de las leyes del Antiguo Testamento que ordenaban a los hombres guerras, penas de muerte, esclavitd, sacrificios y masacres de pueblos enteros, mandatos que habían confundido al mundo y que hacían que el pueblo estuviera en tinieblas.

Y así se cumplieron las profecías que dicen que las costas esperían la Ley que Jesús traería y que Jesús liberaría de las tinieblas a los que morabann en tinieblas:

'He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento;
he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
42:2 No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.
42:3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad
traerá justicia.
42:4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas
esperarán su ley
.

42:5 Así dice Yavé Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y
sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella
andan:
42:6 Yo Yavé te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,
42:7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de
casas de prisión a los que moran en tinieblas
.
42:8 Yo Yavé; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.
42:9 He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a
luz, yo os las haré notorias'.

Isaías 42:1-9

'Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
Camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles;
El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;
Y a los asentados en región de sombra de muerte,
Luz les resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado'