“A veces se equivocan, pues no son perfectos ni infalibles,
ni están inspirados por Dios.

Sin embargo, tratan de aprender
de las experiencias de la vida y estudian a conciencia la Biblia
para efectuar los cambios necesarios.

Se han dedicado a Dios para hacer Su voluntad,
y procuran cumplir con esa dedicación.
Buscan para todo la guía de la Palabra de Dios y de Su espíritu santo.”
(Los testigos de Jehová: ¿quiénes son y qué creen? [2001], pág. 3).