Ellos están liquidados: no pueden vender sus bienes, porque no hay dinero suficiente para comprárselos: tendrán que obsequiarlos.

QUé problema. Imagina un lamborgini en biafra -- obsequio de Bill Gates...
Pero Jesús hizo la trampa. No dijo “lo que tienes, dáselo a los pobres”, dijo “véndelo y dáselo a los pobres”. Completamente curioso.
Cómo tú muy bien dices, Bill Gates y otros más, no pueden hacer lo que dijo Jesús.