Cita Iniciado por Roberto0 Ver Mensaje
Eso quisieras tú pero va a ser que no...
Jesucristo dijo .....misericordia quiero y no sacrificios y... ahí queda eso.

Los fariseos solo se centraban
en lo que el pecador había hecho
y no en lo que había en su corazón,
es decir, en el tipo de persona que era en realidad.

Veamos lo que ocurrió cuando Jesús fue a un banquete
en la casa de Mateo. Los fariseos les preguntaron a los discípulos de Jesús:
“¿Por qué come su maestro
con los recaudadores de impuestos y pecadores?”.

Mira.....Mateo organiza un gran banquete en su casa. Invita a Jesús, a sus discípulos y a varios antiguos compañeros de trabajo, otros cobradores de impuestos. Estos recaudan los impuestos que impone el gobierno romano, que tanto odia el pueblo judío. Cobran impuestos, entre otras cosas, por los barcos que llegan al puerto, por las caravanas que viajan por los caminos principales y por los productos que se importan.¿Qué opinión tienen de ellos los demás judíos? Por lo general los desprecian, porque a menudo estafan a la gente cobrando más de lo debido. Además, en el banquete hay pecadores, personas conocidas por llevar una vida inmoral(Lucas 7:37-39).


Al ver que Jesús está comiendo con personas de esa clase, los fariseos, que se creen mejores que los demás, les preguntan a los discípulos: “¿Por qué come su maestro con cobradores de impuestos y pecadores?”(Mateo 9:11).

Como Jesús los oye, les dice: “Los que están sanos no necesitan un médico, pero los enfermos sí. Así que vayan y aprendan lo que significan estas palabras: ‘Lo que quiero es compasión, no sacrificios’. Porque no vine a llamar a justos, sino a pecadores”(Mateo 9:12, 13;

Jesus estaba citando las escrituras
(Oseas 6:6) Porque lo que me causa placer es el amor leal, no los sacrificios, y el conocimiento de Dios, no las ofrendas quemadas.

¿Estaba Jesús excusando a los pecadores?
Claro que no. Él quería que se arrepintieran.
De*hecho, esa era una parte importante
del mensaje que predicaba . Pero Jesús tenía perspicacia
y se daba cuenta de que al menos algunos de estos
“recaudadores de impuestos y pecadores”
querían cambiar. No*habían ido a la casa de Mateo
solo para comer. Más bien,
muchos de ellos eran seguidores de Jesús (Mar. 2:15).
Por desgracia, la mayoría de los fariseos
no*veían a los demás como los veía Jesús.
Los tachaban de pecadores y los trataban como casos perdidos.
Aquellos líderes eran muy diferentes
del Dios justo y misericordioso al que afirmaban adorar.