
Iniciado por
tomas0402
A Elisabet*
Resulta curioso que, al predicar el evangelio, mencionáis con frecuencia la historia del joven rico.
Dijo Jesús que para ganar el cielo era necesario cumplir los mandamientos.
Al predicar el evangelio, se debe enseñar cuales son los mandamientos, porque de su cumplimiento depende la entrada al cielo.
Tanto, tanto y tanto hablar del joven rico, y es un pasaje que a los pobres ni nos va ni nos viene. No tenemos porqué tenerle envidia, si no compasión. Con lo felices que somos los pobres, teniendo ya el boleto para el cielo: “de los pobres es el reino de los cielo”.
Eso es lo que hay que decir a los pobres: <<No tengáis envidia a los ricos. Sed felices en vuestra pobreza, pues ella es un salvoconducto para el cielo>>.
De los mandamientos de Dios, ninguno prohíbe ser rico.
Y el “ama a tu prójimo como a ti mismo”, no implica todas las cosas, pues entonces sobrarían el resto de mandamientos.