Lo que mandó Jesucristo es tener misericordia
Porque todos los mandamientos de Jesucristo son misericordiosos.
Y Jesucristo tambien mando a recordar
su sangre derramada para perdon de pecados
(Efesios 1:7) Por medio de él
conseguimos la liberación por rescate
mediante su sangre,
sí, el perdón de nuestras ofensas,
según las riquezas de la bondad inmerecida de Dios.