Dijo: “Entrego mi alma Nadie me la ha quitado,
sino que la entrego de mi propia iniciativa”
(Juan 10:17, 18).
Él rehusó apelar a las fuerzas angelicales
para que intervinieran en su favor (Mat. 26:53, 54).
Aunque se permitió que los inicuos
llevaran a cabo sus planes de matarlo,
Su muerte fue verdaderamente en sacrificio.
Puedes poner lo que quieras pero la respuesta de misericordia es otra de las realidades de las que yo también te digo.....Jesucristo nos salvo de todas esas leyes judías impuestos a las que tú adoras. .