Antes de dormir, un resumen breve de lo tratado antes:

el espíritu santo, que los trinitarios consideran una persona-divina más, se trasmitía de mano en mano desde un ungido "original" a algún bautizado reciente en el nombre de Jesús (Hech.8:14-19)... sin tener en cuenta que esa supuesta persona siempre estuvo en Jesús desde su bautismo (Mat.3:16), y que él la sopló sobre sus discípulos (Juan 20:21-23), todavía ellos tenían que esperar a que Jesús la volviera a recibir del Padre para enviarla sobre ellos como hizo en Pentecostés (Hech.1:4,5; 2:32,33) ... Una persona-divina que está, pero no está, que se sopla y se trasmite de mano a mano, que las personas se llenan de ella, que cae sobre ellos, que son bautizadas con ella, y que para colmo, los profetas que la tienen a esa supuesta persona, la pueden controlar (1Cor.14:32).

Menudo embrollo el de los trinitarios. Es evidente que no estudian mucho las Escrituras y leen demasiada teología. Si aceptaran como es, que es la fuerza activa que pertenece a Jehová, ya no tuvieran que inventarse otra persona-divina más, como imaginan ... y dejarían de enredarse tanto la existencia con esas ideas que tienen tan antibíblicas.