Su valiente vida, soportando toda clase de penurias,
sometiendose a los peores castigos y finalmente muriendo cruelmente sin retractarse es un testimonio sólido de la verdad de sus palabras. Los apóstoles no hubiesen estado dispuestos a morir si sabían que era una mentira, un invento, lo que aseveraban.
Para nada.
La mayoría de los creyentes piensan que el mensaje marxista es un fraude, incluso hay quienes lo asocian con satanás.
SIn embargo, innumerables marxistas sometiendose a los peores castigos y finalmente muriendo cruelmente sin retractarse.
Así ocurrió en Chile en la década de los 70.
Y su muerte no es ningún testimonio de ninguna verdad, sino que es el testimonio de que hay pensamientos que el entorno político encuentra peligrosos.
Ni siquiera sabemos si es que a aquellos mártires se les dio la oportunidad de desdecirse de sus creencias. Era importante deshacerse de ellos de forma espectacular, cosa que no crezca la adhesión.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.