Hay algo que los que consideran a Jesús como igual a Dios no asimilan: Jesús es Rey porque Jehová lo nombró como tal, no por sí mismo. Llegó a su posición a causa de su obediencia a Dios, el cual hizo un pacto con Él para que obtuviera su reino. Jesús cumplió su acuerdo con el Padre: enseñó e hizo todo lo que se suponía que hiciera en la tierra, y puso a su Dios y Padre en alta estima delante de los hombres. Jesús dice lo siguiente en los cielos:


Rev.3:21 Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.


... y no es la primera vez que hablaba de ese asunto con sus hermanos ungidos:


Luc.22:28 ”Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

Esas cosas no las pueden comprender los cristólatras. Por eso toda su teología está fundada sobre arenas movedizas y Jesús no tiene absolutamente nada que ver con sus imaginaciones y fantasías religiosas. Ellos elaboran mucha retórica sofisticada, discusiones de palabras, razonamientos vanos, para mantenerse sin aceptar la realidad tal como se muestra en la Biblia. Rechazan la verdad por el cristo falso que siguen adornando como adornan con flores los idólatras a sus ídolos que no significan nada.