Por lo general, la cristiandad no enseña que
la Biblia dice que los seres humanos obedientes
vivirán para siempre en la Tierra

Hoy día, la mayoría de las religiones
que afirman ser cristianas enseñan
que todos los buenos van al cielo cuando mueren.

En cambio, a finales del siglo diecinueve,
el pequeño grupo de cristianos que estudiaban la Biblia
y publicaban la revista hoy llamada La Atalaya ya creían algo diferente.

Entendían que Dios hará de la Tierra un paraíso
y que millones de personas obedientes
vivirán aquí en la Tierra, no en el cielo.

Pese a ello, tardaron en comprender con claridad
quiénes serán estas personas obedientes