El libro de Job es un libro poético; todo su contenido es alegórico.

Trata de una apuesta que hizo Dios con Satanás. Job era el simple objeto de la apuesta.

La historia de Job podía haber sucedido perfectamente sin la intervención de Dios.

Job tenía una inmensa fortuna y siete hijos y tres hijas. No hacía falta la intervención de Dios.
Job pierde su fortuna y todos sus hijos e hijas mueren. No hacía falta la intervención de Dios.
Job padece terribles enfermedades. No hacía falta la intervención de Dios.
Job vuelve a ser muy rico, y le nacen siete nuevos hijos y tres nuevas hijas. No hacía falta la intervención de Dios.

Si Job hubiera vuelto a recuperar los siete hijos y tres hijas que murieron anteriormente, SI habría sido necesaria la intervención de Dios.

Lo que sí queda evidente en esta historia es la extrema crueldad de Dios.