El Padre es Todopoderoso:

Yo soy el Dios todopoderoso; vive una vida sin tacha delante de mí (Génesis 17: 1)

El Hijo es Todopoderoso:

"Yo soy el alfa y la omega", dice el Señor, el Dios todopoderoso, el que es y era y ha de venir.(Apocalipsis 1: 8).

El Espiritu Santo es Todopoderoso:

"por el poder de las señales y milagros y por el poder del Espíritu de Dios. De esta manera él llevó a un buen término el anuncio del evangelio de Cristo" (Romanos 15:19)