Nadie quiere hacer ver que entrarás con lo que tienes.
Lo que se quiere hacer ver que lo que tienes no es impedimento para entrar al reino de los cielos, lo cual es muy diferente.
Nada es tuyo.
"Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí". (Mateo 11, 5-6):