Ningún muerto se resucita a sí mismo. Eso solo lo piensa alguien que no sabe lo que la Biblia llama "muerte".


Si Jesús estaba vivo, no tenía necesidad de resucitar nada, porque no estaba muerto. Pero esa historia no es la real. La historia real es que Jesús murió y al tercer día Dios lo resucitó, tal como enseñan las Escrituras. Eso debería ayudar a las personas a comprender el resto de lo que dicen, y no entresacar textos aislados para hacer doctrinas confusas, contradictorias y que hacen lucir la Palabra de Dios como un libro de cuentos y no como lo que realmente es.