No para el mundo, pero en el pueblo de los testigos de Jehová mundial, ya tenemos la idea de cómo es vivir en hermandad, en paz, y con amor entre unos y otros. El mundo no puede conocer esa sensación, porque Jesús ha comenzado a reinar en su pueblo (aunque no ha ejercido todavía en todo el planeta), y ya gozamos de una muestra palpable de cómo será cuando lo haga en toda la tierra.
