Jesús también fue adorado por los ángeles y por los hombres:
Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios. (Heb 1:6).
Entonces los que estaban en la barca se acercaron y lo adoraron. (Mt 14:33).
Jesús también fue adorado por los ángeles y por los hombres:
Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios. (Heb 1:6).
Entonces los que estaban en la barca se acercaron y lo adoraron. (Mt 14:33).
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.