
Iniciado por
tosan
La fe puede hacer muchas cosas. Puedes morir por una mentira, si crees que es verdad.
Los yihadistas que se han inmolado, también se basaban en una fe. Y, curiosamente, en promesas para la vida eterna.
Los apóstoles se basaban en una fe, y también en una promesa:
“16 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. 18 Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. (Mateo 28:16-20)
¿Qué pensaban ellos de esta parte: “…Yo estaré con vosotros todos los días”?
Es muy bonito morir por una causa, pero eso no avala que la causa sea cierta.
Está claro que el Cristianismo se basa en sangre.
Sobre las razones que di no dices nada tosan. Los ejemplos que das justamente son las que digo que no aplican a los escritores de los evangelios.
Si te fijas bien en el post #120 no lo estas refutando sino dándole la razón.
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.