
Iniciado por
EddyHyde
La diferencia estriba en que nosotros sí adoramos a Jesucristo como a Dios.
Creemos en Dios el Padre, en Dios el Hijo y en Dios el Espíritu Santo. Y creemos que estos tres son un Dios. Y ese es el Dios supremo al que adoramos:
"Y ahora bien, he aquí, esta es la doctrina de Cristo, y la única y verdadera doctrina del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, que son un Dios, sin fin. Amén".
Gracias por la aclaración.
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.