LA VIDA DE UN SER HUMANO
COMIENZA DESDE QUE ES CONCEBIDO
EN EL VIENTRE DE SU MADRE


Sal. 139:13-16:
“[Tú, Jehová,] me tuviste cubierto
en forma protectora en el vientre de mi madre.*
Tus ojos vieron hasta mi embrión,
y en tu libro todas sus partes estaban escritas.”

David no dice sencillamente “un embrión”, sino “mi embrión”,
subrayando así que su vida comenzó en la concepción,
mucho antes de su nacimiento.

Bajo inspiración divina, también mencionó
que las partes de su cuerpo habían seguido
un plan de desarrollo —o instrucciones detalladas “escritas”—
que lo había convertido en la persona que era